NUESTRA HISTORIA

APASCIDE ARAGÓN, creada en 1996, es la Asociación de padres y amigos de la persona con sordoceguera de Aragón.

Durante  sus 25 años de existencia, APASCIDE Aragón ha trabajado por aglutinar al colectivo de personas con sordoceguera,  colectivo dispar y oculto en las estadísticas,  identificando cuáles son sus necesidades específicas.

Como resultado, ha realizado una importante labor por la sordoceguera, abriendo un centro de día, prestando servicios a familias y a entidades residenciales, llevando a cabo actividades de ocio y tiempo libre y vacacionales, apoyando a las familias de personas con sordoceguera y dando visibilidad y sensibilizando en favor del colectivo. Las personas atendidas por APASCIDE Aragón han contado con recursos para su comunicación personal que han transformado su vida.

En 2019, desde la madurez y experiencia alcanzadas, APASCIDE Aragón decide crear Fundación HÁPTICA. 

Fundación HÁPTICA quiere garantizar un proyecto de futuro para las personas con sordoceguera que vaya más allá de la mirada y de la vida de sus padres, y que sea dirigido desde la sociedad civil, donde patronos con experiencia profesional y visibilidad social relevante se encarguen de cumplir con la finalidad de atender las distintas necesidades del colectivo a lo largo del tiempo.

Además, Fundación HÁPTICA pretende hacer escalables a otros colectivos de discapacidad sensorial y con problemas de comunicación, los resultados ya alcanzados en el ámbito de la sordoceguera. Con ello Fundación HÁPTICA quiere satisfacer una necesidad de comunicación ampliamente desatendida en el ámbito de la discapacidad sensorial,  por varias razones: por una insuficiente consideración de las posibilidades que ofrecen los recursos hápticos a cualquier persona, y por la  falta  de expertise de otras entidades en el uso de lenguas de signos y sistemas aumentativos y alternativos de comunicación.


Este es el expertise específico que ofrece Fundación HÁPTICA, absorbiendo 25 años de experiencia en la materia.

APASCIDE Aragón no sólo es fundadora de Fundación HÁPTICA, sino que también es patrono de la misma, todo ello con el fin de trasvasar toda la experiencia adquirida en estos 25 años de experiencia y seguir representando el papel de las familias en el diseño del futuro del colectivo de personas con sordoceguera.