Y empezamos

Esta es la primera entrada del blog de Fundación Háptica.

Empezamos con la ilusión y con la responsabilidad de transmitir aquello que pueda acercar a la sociedad, dar visibilidad y promocionar a las personas con sordoceguera y otras discapacidades que afectan a la #comunicación.

Partimos de nuestra experiencia como asociación de padres y amigos del sordociego y del conocimiento acumulado a lo largo de más de 35 años de trabajo en el desarrollo sensorial, de comunicación, y personal de personas con sordoceguera.

¿Qué es y qué supone la #sordoceguera?

Una persona sordociega tiene una pérdida combinada de vista y oído. La proporción de dicha pérdida puede ser variable y progresiva, e incluye desde pérdidas parciales, hasta una pérdida total de ambos.

Esto supone que los recursos de comunicación y #desarrollopersonal empleados por las personas sordas, que se apoyan decisivamente en la vista, les sean impracticables; del mismo modo que los recursos empleados por las personas ciegas, que se apoyan decisivamente en el oído, no sean idóneos para una persona sordociega.

La sordoceguera tiene necesidades y utiliza metodologías específicas que no son las habituales para atender a la población sorda o la población ciega, y eso es precisamente lo que hacemos en Fundación Háptica.

La sordoceguera CONGÉNITA: personas sordas, ciegas y mudas.

Dentro de la minoría invisible que constituye la sordoceguera, existe además otra minoría: las personas sordociegas congénitas, es decir, personas sordociegas que tienen esta condición desde su nacimiento, antes de adquirir el lenguaje oral, por lo que nunca han podido, ni podrán, hablar oralmente. Las personas sordociegas congénitas, son por tanto sordas, ciegas y mudas.

Además, hay sordociegos congénitos TOTALES, es decir, que no tienen ningún resto funcional, ni auditivo, ni visual. Se estima que sólo entre un 5% y un 10% de la población sordociega, es sordociega congénita.

Estos casos suponen un reto social destacado y llevan hasta sus límites la comprensión de la esencia de ser persona, sus necesidades y nuestras responsabilidades.

En Fundación Háptica, ponemos el foco sobre este colectivo, que a pesar de estar completamente privado de la capacidad de percibir el entorno a través del oído y de la vista, puede pensar, comunicar, y sobre todo puede sentir, sin discapacidad, en el sentido más original y completo del ser humano.